sábado, 30 de mayo de 2009

¿Quien era José Antonio Paéz?



Caudillo de la independencia y primer presidente de la Cuarta República de Venezuela (Curpa, 1790 - Nueva York, 1873). La multiplicidad de intereses que han arropado la llamada historia de la Independencia de Venezuela y el nacimiento de la República, durante el siglo XIX, encuentra su representación máxima en la figura de José Antonio Páez. Las circunstancias que condujeron a este hombre, de condición humilde, a convertirse en presidente de la República y en el gran defensor de Venezuela, no hacen sino dibujar un panorama de alianzas políticas y militares necesarias en un escenario de máxima inestabilidad. En su reverso, la historia revela las múltiples facetas de un hombre que, movido por el azar de una guerra civil con tinte independentista, declinaba su rostro en peón de hacienda, comerciante de ganado, jefe de los ejércitos llaneros y gran caudillo de la patria.

jueves, 21 de mayo de 2009

Descendencia y vida del revolucionario


Muy lejos de la Caracas criolla de ímpetus revolucionarios y asideros conservadores de finales del siglo XVIII, José Antonio Páez nació en Curpa, estado Portuguesa, el 13 de julio de 1790. Era descendiente de canarios e hijo de Juan Victorio Páez y María Violante Herrera, ambos de fortuna muy escasa. La familia se encontraba más bien desarticulada; el padre vivía en la ciudad de Guanare y trabajaba para el gobierno colonial en un estanco de tabaco, mientras la madre iba reservando destinos a sus ocho hijos.

Cuando tenía ocho años de edad, Páez fue enviado por su madre a estudiar en una pequeña escuela de Guama. Claro está que las letras no formaban parte de las expectativas de aquella familia, pues la Colonia no reservaba muchos derechos para las clases desposeídas. Sin embargo, nada de esto sería impedimento para que José Antonio Páez se formara en aquello por lo cual se distinguiría. La escuela de este hombre fue la que ofrecían los Llanos de Apure y su estirpe era la del llanero. Grandes extensiones de tierras con pastizales de elevado tamaño húmedos, secos o inundados, según la temporada, componían el paisaje de esta especie de hombres, cuya actividad era lidiar con las bestias del ganado caballar y vacuno en un horizonte que sólo se comprendía a sí mismo.
Huyendo de un incidente que le costó la vida a un bandido que quería asaltarle, Páez se internó en los Llanos y se empleó como peón en el hato de La Calzada, propiedad de Manuel Pulido. Bajo las órdenes del negro Manuelote, esclavo de Pulido y capataz de la hacienda, aprendió todo aquello que un llanero debe saber: ojear el ganado, el rodeo, la junta, herrar, enlazar, colear. Para todo ello tuvo que aprender a montar de forma tal que su cuerpo se fusionara con la bestia hasta parecer un centauro.

martes, 5 de mayo de 2009

Sus últimos años

Los últimos diez años de la vida de José Antonio Páez estuvieron nutridos por los viajes que nunca había podido realizar y sus recuerdos, que convirtió en gloria. En su autobiografía evoca instantes como aquellos en Valencia cuando, para agradar a su amada Barbarita, representó Otelo junto a Carlos Soublette; o aquellos otros en que su figura de caudillo se transformaba por instantes en la de un excelente chelista.
Después de una larga estancia en Nueva York, todavía tuvo tiempo de visitar Brasil y Uruguay, y de establecerse en Buenos Aires, donde compuso una canción a una niña, intentó negociar con cuero de ganado y fue nombrado brigadier general de la nación por el presidente Domingo Faustino Sarmiento. Regresó a Nueva York, de donde salió nuevamente hacia el sur en febrero de 1872. Cruzó el istmo de Panamá para viajar a Perú, donde fue recibido con honores, y vía México se volvió a Nueva York, donde falleció el 6 de mayo de 1873.

Enfrentamiento con liberales

La crisis económica mundial de 1842 afecta con dureza la economía cafetera exportadora de Venezuela y la popularidad del Partido Liberal se acrecienta con la predica de políticos como Antonio Leocadio Guzmán, Ezequiel Zamora y Napoleón Sebastián Arteaga. En 1846, durante el gobierno de Carlos Soublette conservador igual que Páez, estalla una rebelión popular en los valles de Aragua, Carabobo, Guárico, llanos occidentales y oriente del país. La rebelión toma un fuerte impulso rápidamente y Páez sale a combatirla como general en jefe del ejército constitucional. Las fuerzas de Páez tras varios meses sin lograr una victoria de importancia, logran capturar en 1847 a los líderes de la revuelta:Ezequiel Zamora y José Francisco Rangel.

Su exilio

Entre 1850 y 1859 Páez viaja por el mundo conociendo importantes personajes. El 28 de mayo de 1850 arriba a la isla de Saint Thomas donde lo reciben las autoridades y pobladores de la isla, permanecería un corto tiempo hasta partir a los Estados Unidos de América donde visita Filadelfia en julio de ese año y luego Nueva York en agosto. Seguidamente viaja a Nueva Jersey en septiembre y para regresar a Filadelfia. En Nueva York pasa revista el 29 de octubre a un gran desfile de las milicias de aquella ciudad en su honor. En febrero de 1851 parte para Baltimore donde es nuevamente es agasajado y de allí a Washington.
Regresa a Nueva York donde vive hasta 1854 y realiza un viaje a México donde es recibido en octubre de ese año por el presidente Antonio López de Santa Anna quien lo nombra «Miembro de la Orden de Guadalupe de México».
En 1856 viaja a Francia y es recibido por el emperador Napoleón III en el salón de los soberanos. Luego sigue su viaje por Europa central y en Múnich es recibido por el rey Luis de Baviera. Finalmente vuelve a Nueva york ese año.
En 1858 recibe noticias del derrocamiento de los Monagas por la Revolución de Marzo. El nuevo gobierno restablece a Páez todos sus títulos y honores y le levanta la pena del destierro, invitándolo a volver al país para encargarse del ejército y la pacificación.
Tras ser despedido de Nueva York con una gran parada militar mandada por el general George McClellan, Páez parte de la ciudad y llega a Venezuela en enero de 1859 siendo recibido con grandes fiestas en Puerto Cabello, Valencia y Caracas.

martes, 28 de abril de 2009

Páez en el gobierno segunda parte



Poco después de su victoria en El Frío, hallándose en la Trinidad de Arichuna, marcho por orden del coronel Miguel Valdés hacia la villa de Arauca en Nueva Granada, a una junta de oficiales granadinos y venezolanos con el propósito de formar un gobierno provisional (conocido como "Gobierno de Guasdualito"). Constituido dicho gobierno, se produjo un incidente en septiembre de 1816, cuando los funcionarios delegados por el gobierno de Guasdualito llegaron a Arichuna a ejercer el poder, un grupo de oficiales venezolanos se propusieron desconocerlo y colocar a Páez como jefe supremo de los llanos.

La junta de oficiales compuesta por los coroneles Juan Antonio Paredes fcby Fernando Figueredo; los tenientes coroneles José María Carreño, Miguel Antonio Vásquez, Domingo Meza, José Antonio Páez y el sargento mayor Francisco Conde eligieron a Páez para ocupar el cargo de jefe supremo reemplazando así a los jefes civiles y militares nombrados por Guasdualito, coroneles Fernando Serrano Uribe y Francisco de Paula Santander respectivamente. Luego de una amarga discusión entre los representantes de Guasdualito y los de Arichuna, Páez asumió el cargo junto con el ascenso a general de brigada otorgado por la junta de oficiales.

Así con el incidente de Arichuna Páez asciende a máximo jefe de los llanos occidentales venezolanos. El 6 de octubre vence en el combate de Los Cocos, y el 11 en El Yagual, seguido de otros éxitos en Achaguas, San Antonio de Apure, Banco Largo, San Fernando de Apure y Palital.

El 28 de enero de 1817 se produjo la batalla de Mucuritas, donde Páez con 1.100 hombres destruye al ejército de Miguel de la Torre que contaban con 4.000 hombres. En medio de la acción Páez prendió fuego a la sabana y realizó varias cargas de caballería, los españoles logran salvarse lanzándose a una vaguada con agua por la cual escaparon. En ese año también libró los combates de San Antonio de Apure (13 abril), paso de Apurito (18 junio), paso de Utrera (20 junio), toma de Barinas (14 agosto), y Apurito (8 noviembre).

El 14 de enero de 1818 venció en La Biruaca al comandante José María Quero. El 30, en el hato Cañafístola[4] se entrevista con el general Simón Bolívar, presidente de Venezuela en campaña que venía desde Angostura para integrar al ejército de Apure en la campaña contra el Guárico. Páez reconoció la autoridad de Bolívar y la campaña del Centro se inicia el 6 de febrero con la Toma de las Flecheras según el plan trazado por Páez.

El 12 de ese mes combate en la batalla de Calabozo donde Bolívar obtiene una gran victoria sobre Pablo Morillo, Páez se encarga como comandante de la vanguardia de perseguir a los españoles y los derrota en la Uriosa (15 febrero). Al día siguiente participó a las ordenes del Libertador en la batalla de El Sombrero donde nuevamente vencen los venezolanos. El 22 es nombrado gobernador de Barinas y recibe ordenes de liberar San Fernando de Apure, lo que logró el 8 de marzo. El 26 de ese mes participó en la batalla de Ortiz donde salen vencidos los patriotas y el 2 de mayo combate en Cojedes, acción que resulta indecisa.

Su iniciativa política

A finales de 1810 se unió como soldado a un escuadrón de caballería dirigido por su antiguo patrón, el coronel Manuel Antonio Pulido. Este había sido formado para luchar contra el gobierno republicano creado tras los sucesos del Sucesos del 19 de abril de 1810.

Bajo las ordenes del coronel Pulido y posteriormente del coronel García de la Serna, Páez luchó en la campaña de Barinas de 1810 a 1813, donde a mediados de año ostenta el grado de sargento primero. Poco después pidió la baja. En ese año recibió una orden del gobernador de Barinas, Antonio Tíscar para recoger un ganado y se le ofreció el grado de capitán; Páez cumplió su misión pero rechaza el ascenso. Pocos días después se pasó a los republicanos en Santa Barbara, Barinas; uniéndose con el grado de sargento a las tropas patriotas que mandaba su antiguo jefe Pulido
Con ellos siguió hasta la ciudad de Barinas que había sido abandonada por los españoles como resultado de la Campaña Admirable, ofensiva de Simón Bolívar.
En Barinas recibió ordenes de atacar a Canaguá que se encontraba ocupada por el comandante Realistasrealista Miguel Marcelino con 400 jinetes. Páez cumplió sus ordenes y el 27 de noviembre derrota a Marcelino en las Matas Guerrereñas lo que le vale el ascenso a capitán. De regreso a Barinas es capturado por los realistas y se salva de ser fusilado con una astucia, con lo que salva la vida y logra escapar.

En enero de 1814 se unió a las fuerzas del coronel Ramón García de Sena que guarnecían a Barinas, sitiada por los realistas. Tras ser perdida la plaza, Páez se encuentra en el ejército que se retira hacia Mérida. Allí se integró a las ordenes de Antonio Rangel, con quien venció al comandante realista Aniceto Matute el 18 de febrero en el combate de Estanques.

A finales de Septiembre Páez se unió a la columna de Rafael Urdaneta que desde Barquisimeto se retira hacia la Nueva Granada vía los Andes. Páez mandaba un piquete de caballería que antes había pertenecido a la división de García de Serna. Páez se dirigió desde Bailadores hacia los llanos de Casanare. En Poré se incorpora como 2º Comandante al regimiento de caballería que dirigía el comandante Francisco Olmedilla. Con esta unidad participa en la toma de Guasdualito el 29 de enero de 1815. Sirviendo más tarde ese año en la división del general de brigada Joaquín Ricaurte, como comandante de un escuadrón de caballería, combate en la batalla de Chire donde los republicanos derrotan al coronel Sebastián de la Calzada.

El 13 de enero de 1816 combate en el Arauca a las ordenes de Miguel Guerrero con triunfo para los patriotas. Luego de un corto tiempo Ricaurte regresó a Casanare y deja a Páez en Apure con 300 lanceros. Con estos efectivos Páez derrotó a Vicente Peña en Palmarito el 2 de febrero y el 16 a Francisco López en Mata de la Miel quien lo triplicaba en número. Estas victorias le valen el ascenso a teniente coronel por el gobierno neogranadino. El 13 de junio derrotó nuevamente a López en el Paso del Frío.